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dimanche 21 août 2011

Brasil, campeón del Mundial Sub-20

Brasil, campeón del Mundial Sub-20
Brasil y Portugal no incumplieron y brindaron a Colombia una final propia de un Mundial, más allá de que se haya tratado del torneo de las categorías juveniles.
Oscar le regaló a los cerca de 40 mil asistentes en El Campín una tripleta (m. 5, 78 y 111) y condujo a Brasil a su quinto título en la historia de los Mundiales Sub-20, mientras que Portugal se comportó como todo un finalista y alcanzó a soñar con la victoria y el tricampeonato cuando dio vuelta al marcador.
Los goles de Alex (m. 9) y Nelson Oliveira (m. 59) pusieron a ganar a Portugal, pero los lusos finalmente sucumbieron cuando el juego se fue al alargue y, ya extenuados, permitieron que la ‘historia se impusiera’.
Y es que Brasil salió al campo de juego con ganas de liquidar desde el primer minuto la final a su favor, mientras que Portugal no quiso arriesgar tanto en ese comienzo.
No se había completado el primer minuto de juego y ya en las tribunas se gritaba ¡Brasil, Brasil! mientras el equipo en la cancha buscaba la forma de traspasar rápidamente una densa defensa lusa.
Pero la misión fue cumplida para Brasil a los cuatro minutos. El balón cobrado de costado por Oscar rozó a un jugador portugués y se fue al fondo de la red lusa. Era el primer balón que debía sacar Mika de su portería en todo el Mundial Sub-20.
Celebración a rabiar en todo el banco brasileño apoyados por el público en el estadio que hacía sentir locales a los del vecino país, una vez más. Por eso rápidamente se vieron obligados a callar cuando Alex igualó el marcador.
Un rápido desborde de Sergio Oliveira desarmó la defensa canarinha, que sólo se limitó a ver a Alex cuando entró por el centro del área para recibir el centro a ras de piso y vencer fácilmente a Gabriel.
A partir de entonces se retomaron las acciones de los primeros minutos de juego con un acosador Brasil, pero con un ordenado Portugal al frente, que sin embargo tenía, hasta entonces, en su arquero al jugador más inseguro.
Pero fue la llovizna con la que se inició el partido la que impidió que durante al menos media hora Mika atenazara con sus manos los balones que una y otra vez le pateó Brasil.
Los tetracampeones de la categoría, hasta entonces, fueron efectivos para generar riesgo cuando abrieron el juego por los costados, pero a su vez fueron presa fácil cuando intentaron jugar por el centro del campo para volver a abatir a Mika.
El partido cayó entonces en la monotonía de un equipo con tendencia a abrir las líneas del rival y otro especulador, aguantador y listo para contraatacar con Nelson Oliveira como referente.
Fue entonces cuando el público encontró diversión con la ola en las tribunas mientras se jugaba el último cuarto de hora del primer tiempo.
Las emociones en el campo de juego volvieron apenas a dos minutos del final de la primera parte cuando Juan Jesús, quizás cansado de ver a sus compañeros chocar y otra vez con la muralla lusa, se animó a hacer un remate de media distancia que sorprendió a Mika. El balón terminó en la malla, pero por la parte externa superior.
En el complemento Brasil buscó alternativas con dos cambios desde el minuto 45, pero el efecto esperado no llegó tan rápido.
Entre tanto la defensa brasileña, con poco trabajo en la primera parte, quizás se enfrío en la fría noche bogotana y permitió un desborde de Nelson Oliveira, quien tras entrar al área remató cruzado y ya sin ángulo, pero suficientemente fuerte para colar el balón por debajo del cuerpo de Gabriel.
Más que lógica era la reacción de un Brasil ahora derrtado. Ney Franco le dio entrada al desequilibrante Dudú, quien convirtió en una fiesta el ataque de la verdeamarela por el costado izquierdo.
Sin embargo, ya había cesado la llovizna hace rato y Mika parecía haber retomado esa confianza que mostró durante los seis juegos previos a la final y en los que nunca encajó un gol en contra.
El publico trató de aupar a Brasil desde la tribuna y pese a la desventaja en el marcador el ‘Ole’ se escuchó en las graderías mientras los brasileños tocaban y tocaban buscando cómo superar la defensa lusa.
Oliveira asustó con la ‘puntilla’, gracias a otro rápido desborde, pero esta vez Gabriel estuvo atento para salvar a su equipo.
En cambio quien sí empezó a sepultar las esperanzas del tricampeonato portugués fue el propio Mika, al soltar un balón que Dudu le pateó fuerte desde un costado. El esférico le quedó mansito a Oscar, quien entró sin marca por el centro del área e igualó el marcador.
El empate motivó a Brasil y despertó a más de uno en la tribuna. Las vuvuzelas volvieron a sonar, pero el tiempo transcurrió y el minuto 90 se marcó en el cronómetro de Mark Geiger, quien decretó el ‘alargue’.
Los primeros 15 minutos del tiempo adicional transcurrieron con el mismo libreto y en la única opción que tuvo Portugal, Gabriel llegó al rescate para ganarle el mano a mano al pequeño Caetano.
Si bien es cierto que Brasil mantuvo la iniciativa del juego en todo el partido, Portugal supo neutralizar ese ataque.
Pero como ya es costumbre en los equipos del también cinco veces campeón del mundo en la categoría absoluta, faltaba una ‘genialidad’.
Y quién más que el goleador de la noche para ejecutarla. Oscar mandó al arco de Mika una ‘vaselina’ que sorprendió al '1' de Portugal algo adelantado y no sólo consiguió su tercer gol de la noche sino el pentacampeonato para la juvenil de Brasil, que ahora nada tiene que envidiarle a las cinco Copas Mundo que ha conquistado la de mayores.
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